Mercados presionados por aranceles | FACEA UDEC

«Indicadores de instituciones especializadas plantean el incremento de la incertidumbre económica, pero también deben considerarse factores internos que aumentan los riesgos.»

Termina la primera mitad del año y el desempeño de la economía, desde principios de este período se ha visto afectada por una serie de hechos relevantes que han terminado por causar efectos negativos, incrementando la volatilidad y el riesgo e impulsando a la baja indicadores económicos globales. Así, la estimación del crecimiento de la economía mundial, empezó el presente año con cifras proyectadas de un 3,3% Fondo Monetario Internacional (FMI), bajando en la actualidad a 2,3%.

En el inicio de este año, se produjo el anuncio por parte del Gobierno de Estados Unidos, de una política arancelaria en su comercio exterior, la cual afectaría prácticamente a todo el comercio internacional, en la dirección opuesta impulsada por la Organización Mundial de Comercio (OMC), cuyo principal objetivo es incentivar y justamente superar las barreras limitantes existentes para lo anterior. Esta medida causó de inmediato volatilidad en los mercados, lo cual debe entenderse como los relativos altos niveles de varianza asumidos por los precios de bienes reales y activos financieros, caso del precio de ciertos minerales y divisas.

Sin lugar a dudas, de esta situación surge riesgo de forma incremental, si se consideran las probabilidades de tener políticas agresivas por medio de la fijación de aranceles unilaterales o recíprocos, provocando a la vez nuevos y complejos escenarios comerciales para los países y sus empresas.

Estas situaciones son captadas de inmediato por las variaciones y presiones sobre los precios en los mercados financieros y de capitales, en los cuales se originan cambios y volatilidad en los diferentes Índices bursátiles, mientras los inversionistas, a su vez, buscan activos de refugio, preferencias por liquidez otorgados por determinados activos, divisas, o metales de alto precio.

Nuestro país, por supuesto, no está ajeno a esta situación y aunque autoridades tanto del Banco Central como de Hacienda Pública, a la fecha estiman efectos acotados, para la economía nacional y encontrarse bien dispuesto para sortear algún «shock» externo producido por los problemas y cambios presentes en la economía mundial.

Sin embargo, diferentes indicadores realizados por instituciones especializadas plantean el incremento de la incertidumbre económica, respecto de períodos anteriores, pero también deben considerarse factores internos los cuales incrementan los riesgos y la incertidumbre en el desempeño de la economía nacional y es el tema político referente a las próximas elecciones. Esta definición pendiente, sin lugar a dudas, aumentan la incertidumbre y el riesgo y los agentes económicos, en muchos casos, postergar decisiones a la espera del despeje de incógnitas presentes.

En la actualidad, existiendo situaciones pendientes de definición, es difícil para la economía de cualquier país, estar inmune a los efectos consistentes en el incremento de la volatilidad, el riesgo y la incertidumbre, por lo tanto, es de esperar dificultades en el devenir de las decisiones económicas. Lo anterior significa, a lo menos, tratar de mantener la tendencia de mejoría de las variables económicas de la nación y estar atentos, para en lo posible anular al máximo los potenciales efectos negativos y esperar que estos sigan siendo acotados para el país, en momentos de dificultades y riesgos latentes.

 

Dr. Juan Saavedra González, Facultad Ciencias Económicas y, Administrativas, Universidad de Concepción.

Columna opinión de El Sur, viernes 11 de julio 2025