«La CMF busca evitar sobreendeudamiento en este tipo de crédito, debido al bajo porcentaje del pago mínimo, tratando de limitar lo que se ha llamado “eternizar la deuda” y los pagos correspondientes.»

La Comisión para el Mercado Financiero, (CMF), informó el mes pasado sobre la determinación de fijar una nueva forma de pago respecto de las tarjetas de crédito emitidas y administradas por instituciones financieras, para créditos, principalmente de consumo, por parte de los portadores de este tipo de instrumento financiero, demandado por las personas que, cumpliendo ciertos requisitos respecto de sus ingresos, pueden tener acceso a este tipo de crédito.
El objetivo principal de esta resolución tiene relación con la forma de determinar el monto de pago mínimo mensual respecto de la cifra adeudada, de manera que se reduzca el período de pago del crédito, para lo cual se aumenta el porcentaje exigido a pagar, sobre el crédito utilizado.
La CMF busca, de cierta manera, evitar el sobreendeudamiento en este tipo de crédito, debido al bajo porcentaje del pago mínimo, tratando de limitar lo que se ha llamado “eternizar la deuda” y los pagos correspondientes, normalizándose el mayor valor de las cuotas, a través del crédito rotativo.
Tomar como obligación de pago una cantidad mínima puede llevar a pagar un elevado monto de intereses, sin que se produzca una baja sustantiva del monto del crédito utilizado. La CMF ha ejemplificado esta situación, donde se dice que, si se pagara un mínimo del 1% de la deuda mensual, los intereses pueden llegar a ser hasta un 160%. La nueva disposición hecha por la CMF resultará pasar aproximadamente desde un 4% del monto mínimo exigido anteriormente, a un incremento adicional de un 5% del monto financiable, transformándose en un pago mínimo del 9% de la deuda facturada en el mes.
El cambio en el porcentaje mínimo de pago, fijado por la CMF puede ser calificado como absolutamente necesario, por varias razones. Dentro de las principales está que, al pagar un mínimo bajo, del saldo del crédito financiable, frente a un mayor monto de crédito utilizado o no financiable, la deuda crece en su monto, con el consecuente aumento de los intereses, alcanzando altas cifras y aumentando el plazo de pago del principal “indefinidamente”, lo cual lleva en la práctica a ser sujeto permanente de la deuda, dado el bajo nivel de pago mínimo que se realizaba.
Por otra parte, muchas personas no consideran o no visualizan el efecto de pagar el mínimo, donde además se va utilizando una nueva parte del crédito rotativo, quedando siempre menos saldo de crédito disponible, mientras no se avance con un mayor pago mínimo.
En esta resolución de la CMF se demuestra la falta de educación financiera existente y se debió esperar una disposición de esta institución para que poseedores de tarjetas de crédito puedan conocer bien los efectos negativos en contra de sus propios recursos, al tomar la costumbre de pagar un mínimo, mientras sigue subiendo la deuda y los intereses a favor del negocio financiero. Independiente del riesgo existente en cada persona deudora, el negocio también se refleja en los mayores ingresos por intereses para las instituciones financieras, según crezca la deuda y con ello los intereses devengados a su favor.
Es esta una primera modificación en este tema, porque luego se implementarán otras disposiciones, las cuales irán en la misma dirección y objetivos, evitar el sobreendeudamiento y el pago de elevados intereses derivados del nivel de pago porcentual mínimo que hasta el mes pasado se exigía.
|
Dr. Juan Saavedra González, Facultad Ciencias Económicas y, Administrativas, Universidad de Concepción. Columna opinión de El Sur, viernes 10 de julio 2026 |



Comentarios recientes