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En crisis pasadas, las firmas que han invertido en innovación han tenido un mejor resultado en el futuro que aquellas organizaciones las cuales han frenado esa inversión

Las crisis generan importantes trastornos sociales, económicos, políticos, y ahora con el covid-19, también sanitarios. Sin embargo, muchas de estas dinámicas son factores para la irrupción de nuevos modelos de negocios. Esta pandemia ha traído muchos cambios que para la gran mayoría de las empresas ha sido más bien caótico, pues han visto disminuida sus ventas, han tenido que despedir personal, cerrar locales, etc. Todo esto, con una gran incertidumbre respecto de cómo evolucionaría el covid-19 en las próximas semanas y meses, lo único que generaba era incertidumbre en todos los ámbitos.

En una encuesta realizada por la empresa consultora internacional McKinsey & Company, estudio a 200 organizaciones, más del 90% de los ejecutivos mencionaron, que las consecuencias del covid-19 cambiarán fundamentalmente la forma en que hacen sus negocios en los próximos cinco años, señalando que la crisis tendrá un impacto duradero en las necesidades y motivaciones del cliente.

Desde aquí surge entonces el visualizar la Innovación como una acción de empresas, a tener muy presente en su accionar futuro, pues en el mismo estudio se refleja que las organizaciones van a volver a pensar en la innovación cuando el mundo se haya estabilizado, el negocio principal este seguro y el camino a seguir esté relativamente claro. Es así como muchas de ellas, no podrán volver a operar como lo han hecho, pues lo que hizo una empresa exitosa en el pasado, puede que no sea posible seguir realizándolo durante o posterior a la crisis.

El contexto estable cómo funcionaba ha cambiado, y pueden crearse oportunidades que antes no existían. Nos encontramos con nuevos hábitos, formas de trabajo distintas, entretenciones y horarios diferentes, entre otras actividades que se deben tener en cuenta.

Las ventajas competitivas de las empresas cambian dinámicamente a medida que los modelos de negocios se adaptan a estas nuevas realidades y mercados. Éstas deben pensar y crear nuevas formas de acceder a lo que realmente le interesa al cliente, y ver las maneras de encontrar las formas de satisfacer esas necesidades cambiantes. Las organizaciones pueden obtener ventajas a largo plazo al comprender los cambios y oportunidades que se presentan.

En crisis pasadas, las firmas que han invertido en innovación han tenido un mejor resultado en el futuro que aquellas organizaciones las cuales han frenado su inversión en Innovación y Desarrollo. En estos momentos de crisis es cuando algunas empresas se les presentan oportunidades para irrumpir con modelos de negocios distintos, se puede ver lo que ha sucedido con el comercio electrónico, en estos quince meses de pandemia ha hecho que se avance en esta área lo que se tenía pensado avanzar en a lo menos cinco u ocho años.

Hay que tener presente lo mencionado por Steve Jobs, «La innovación no tiene nada que ver con cuantos dólares han invertido en Investigación y Desarrollo (I+D). Cuando Apple apareció con el Mac, IBM gastaba al menos 100 veces más en I+D. No es un tema de cantidades, sino de la gente que posees, como les guías y cuanto obtienes».

Da para pensar, son importantes desafíos futuros y ojalá sean muchas las firmas que puedan enfrentarlas, pues hay que recuperar el tiempo que se ha estado en esta pandemia, y mirar con optimismo el futuro.