¿Qué pasa con el mercado laboral de la Región del Biobío? | FACEA UDEC

«Una parte del desempleo regional tiene características estructurales, por la falta de correspondencia entre las capacidades de los trabajadores disponibles y los perfiles que requieren las empresas.»

El mercado laboral de la región del Biobío atraviesa una situación compleja. La principal señal es una tasa de desocupación de 10,6%, superior al promedio nacional. Esto mantiene al Biobío entre las regiones con mayores niveles de desempleo del país. Este es un fenómeno que se viene arrastrando hace varios años y que tiene una explicación estructural, pero que se ha visto agravado por una coyuntura adversa.

La situación del Biobío es especialmente relevante por su estructura productiva, donde tienen un peso importante la industria, el sector forestal, la construcción, el transporte y los servicios. Esta estructura ayuda a explicar por qué una recuperación de determinados sectores productivos no necesariamente se traduce en una disminución inmediata del desempleo. La transmisión desde mayor actividad económica hacia nuevos puestos de trabajo puede ser lenta, particularmente cuando las empresas enfrentan incertidumbre, altos costos laborales o requieren trabajadores con competencias específicas.

Existe, además, un problema que va más allá del ciclo económico. Una parte del desempleo regional tiene características estructurales, asociadas a la falta de correspondencia entre las capacidades de los trabajadores disponibles y los perfiles que requieren las empresas, así como sectores productivos que se han contraído o desaparecido a lo largo del tiempo sin necesariamente el desarrollo de nuevos polos que generen producción y empleo.

Se han hecho grandes esfuerzos en distintos gobiernos por medio de las estrategias de desarrollo regional sin cambios concretos y visibles, en que el tiempo y la duración del mandato resultan ser claves a la hora de concretar las nuevas ideas. Hoy la Estrategia de Desarrollo Regional Biobío 2050 representa una oportunidad con mirada de largo plazo para diversificar la matriz productiva y generar empleos de calidad y sostenibles. No es necesariamente la pertinencia lo que va a determinar su éxito sino la rapidez de su acción y su permanencia en el tiempo.

De igual manera y como complemento a la pertinencia en la formación de profesionales y técnicos para apoyar el desarrollo de la actividad productiva, las universidades e institutos regionales pueden cumplir un papel importante como articuladoras entre el sistema productivo y el mercado laboral. Las dificultades se concentran en algunos perfiles técnicos y profesionales, pero también en aspectos como experiencia práctica, certificaciones y habilidades socioemocionales. Por ello, no basta con esperar que una mayor actividad económica resuelva automáticamente el problema.

Por otra parte, el desempleo coyuntural ciertamente necesita medidas de emergencia inmediatas, ideas innovadoras con impacto inmediato, la concurrencia de los actores involucrados en el mercado laboral. Ciertamente, la iniciativa de convocar a las universidades de la región a la Mesa de Expertos por el Empleo va en la dirección correcta para abordar lo inmediato.

El alto desempleo constituye una señal de alerta. La región necesita, por tanto, una estrategia que combine reactivación económica, inversión y políticas activas de empleo. El objetivo debería ser generar un círculo virtuoso entre mayor actividad, inversión, productividad y empleo pero al mismo tiempo actuar con un sentido de emergencia.

 

 

 

 

Dr. Iván E. Araya Gómez, Facultad Ciencias Económicas y, Administrativas, Universidad de Concepción.

Columna opinión de El Sur, Viernes 11 de septiembre de 2026