Especialista invitada explicó cómo impacta la comunicación estratégica en los negocios y los objetivos organizacionales | FACEA UDEC
María Carolina Valenzuela, periodista con 25 años de trayectoria y fundadora de Agencia La Llave, planteó que la comunicación interna es el eslabón que buena parte de las empresas chilenas todavía no desarrolla.

Escrito por Comunicaciones FACEA

septiembre 11, 2026

Valenzuela León es periodista y licenciada en Comunicación Social de la Universidad Diego Portales, y egresada del Magíster Internacional en Comunicación la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

 

Una idea de negocio brillante —y hasta los recursos para desarrollarla— no basta si nadie sabe comunicarla. Esa fue una de las ideas centrales de la charla que la periodista María Carolina Valenzuela León dictó en la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, dirigida a estudiantes de carreras afines que trabajan con la prensa y deben posicionar a sus futuras empresas.

Juan Carlos Manríquez, director (i) del Departamento de Administración, explicó por qué la facultad decidió abrir este espacio: «Nuestros estudiantes poseen sólidas competencias técnicas, pero el componente comunicacional es el complemento necesario para conectar con los mercados y proyectar lo que hacemos. Esta exposición permitió instalar esa inquietud en los alumnos y demostrar que la comunicación, la vocería y la empatía son pilares estratégicos en el ejercicio profesional».

En ese sentido, el académico proyectó la actividad como un punto de partida: «Esta exposición logró despertar la curiosidad e instalar la inquietud entre nuestros alumnos. Es un primer paso muy valioso, pero el desafío futuro es dar continuidad a estas instancias en el tiempo para que se empapen de estas herramientas».

Por su parte, Valenzuela León recordó que estamos viviendo «en un mundo cada vez más interconectado donde todo comunica y todos comunican. Por ello, es más importante que nunca capacitar a alumnos de distintas carreras —especialmente a quienes luego se desempeñarán en empresas, fundaciones u organizaciones— sobre la relevancia de la comunicación estratégica y cómo implementarla correctamente», planteó Valenzuela León.

Más que solo reaccionar

Para la periodista, el error más común de las organizaciones es contar con una narrativa sólida. «Muchas veces ese relato que se construye al interior de las empresas no tiene el sustento suficiente, o los gerentes de las áreas que deberían comunicar no se apropian de él», señaló. Por eso, dijo, llamó a los estudiantes presentes «a desarrollar el storytelling cuando lleguen a una organización: observen qué se está comunicando, cómo está construido el relato y propongan».

Esa construcción de relato, planteó, debe sostenerse en contenido genuinamente noticioso: «Muchas veces no existe cercanía con los medios ni una relación de confianza con los editores o periodistas, pero lo que ellos requieren son noticias. Por lo tanto, debemos generarlas desde las distintas industrias y entregarlas a través de voceros capacitados».

Valenzuela León dedicó parte de su exposición a un aspecto que, según planteó, suele quedar en segundo plano: la comunicación interna. Al respecto, mencionó a BCI, Nokia y British American Tobacco (BAT) como ejemplos de empresas que la trabajan desde hace años, en contraste con buena parte de las industrias locales, que en general no cuentan con un plan de comunicaciones internas.

 

 

 

 

La charla estuvo dirigida a estudiantes de carreras afines que trabajan con posicionamiento estratégico.

 

 

Por dónde empezar

Consultada sobre cómo iniciarse en la comunicación estratégica sin ser periodista ni comunicador, Valenzuela León recomendó escuchar podcasts de medios y radios locales, y seguir en redes a especialistas del área —mencionó a la estadounidense Molly McPherson, activa en TikTok—, además de recurrir a la literatura clásica de comunicación estratégica.

«Armar una pauta noticiosa sigue siendo un proceso tan humano como hace 20 años. Las plataformas cambian y la inteligencia artificial nos transforma, pero los fundamentos sobre cómo funcionamos los seres humanos se mantienen», concluyó.